Yo tengo un agujero en el pecho
justo en el centro donde había latidos
ahora tengo una ventana.
¿Se habrán escapado?
Ahora me atraviesa el viento
y un avioncito de papel
Un mes de memoria y fuego, agua y golpe de estado, pinceladas de otoño, agonía del verano; mes de la poesía y mes de la mujer, yo quiero ser por siempre marzo...

Cuando el silencio es cielo oscuro
Cuántas veces nos acostumbramos
El cielo tiene ganas de llover;


Cuando te conocí
Porque un cielo algodonado

Desde un cuento de final misterioso,
Este año una ilusión con su lanza


Algunos cuentan billetes
otros cuentan penas
los niños de las esquinas
venden su propia historia
y con suerte cuentan monedas.
Unos lavan fortunas
otros lavan conciencias
los niños de los suburbios
se lavan con agua sucia
de cólera y violencia.
Aquellos tienen mansiones
que resisten terremotos
a estos les vuela chapas
y desarma sus cartones
el primer viento de agosto.
Si los que dicen amar
escucharan la magia
del viento entre los dedos
cuando vamos de la mano,
y dejaran de jugar la guerra,
de invadir países
de pagar favores
de explotar trenes
de matar rehenes
de robar petróleo…
Entonces entendería.
Pero el tren seguirá enhebrando
estaciones en línea recta
y yo quedaré esperando
en la del desconsuelo
del silencio sin respuesta.
Si una serpiente se come la cola,
y acaba comiéndose toda
¿cuál será la paradoja?
la cita en la tierra es de mermelada
Cuando el aire entre tu plato y el mío


(Redondillas)

No es casual que el débil aguilucho

Mi voz traicionera
es un trapo blanco
atado en alguna rama
durante la guerra.
Y es chocolate en los labios
(chocolate del bueno).
Pero mi trinchera es el silencio,
la no-palabra/ no-verbo,
en el campo de fuerza
del no-sabor/ no-vida.
El monumento a las mentiras
caídas en combate
y el fracaso del sueño
frente a la mediocridad.
Admitámoslo,
mi voz cortó el nudo gordiano
y eso que nunca...
nunca será rugido.
Raquel Nieto


