domingo, 21 de marzo de 2010

Iridiscente

Este año una ilusión con su lanza
punzó el cielorraso de nubes
y llovieron desencantos
sobre el cuerpo de un avaro
aún caliente en su cama
junto al eco de un ladrón
de cofia púrpura y guante blanco.
Este año una verdad con su navaja
rasgó la cortina de los sueños
filtrándose rayos de perdón
sobre el prisma de un mortal
incontenible
insobornable
iridiscente.


Rosario, 31/12/2006.

3 comentarios:

  1. Cuánta fuerza encuentro en ese final. Impecable cada verso.
    Eduardo Martínez.

    ResponderEliminar
  2. Uff, tengo un nudo en la garganta.
    Me quedé sin aliento.

    ResponderEliminar
  3. *** Eduardo, gracias por tus palabras. El final? iridiscente, destellando los 7 colores.

    *** Comunero, cuando alguien me dice exactamente tus palabras, se me hacen un nudo las manos por la emoción. Alimenta la poesía quedarse así, sin aliento. Cariños poeta.

    A todos los que se dejaron llevar y cruzaron el prisma, besos.

    ResponderEliminar