viernes, 11 de diciembre de 2009

Niño

Dicen que hay un niño
en la corteza de un árbol
su piel parece algarrobo
sus ojos barnizados.
Nadie lo ha visto jamás
alejarse del árbol
tal vez por su copa frondosa
tal vez por su sombra
tal vez por nada.

Dicen que trepa con fuerza
y canta canciones de cuna
allá en lo alto.
Quizás extraña la voz
que leía
que no entendía
y lo acunaba.

Dicen que un niño que sufre
llora
en la corteza del árbol.
Yo sé que no hay otro niño
como él en ningún lado,
¡quién pudiera ser febrero
para sus flores rojas
para sus vainas!

2 comentarios:

  1. Requiere el niño tomar altura, separar sus pies del suelo para alcanzar la perspectiva que su baja altura le impide; para que sus mayores queden a ras de suelo, para sentirse en su potencial inmenso de futuro que el resto, va consumiendo.
    Hay lágrimas incrustadas en la corteza de un árbol en el que lloré una vez cuando niño. Y hay savia de ese árbol recorriendo mis venas desde entonces.
    Besos y gracias por un texto tan evocador.

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  2. Es un lujo tu mensaje Cabeza de monte. Retroalimenta mi poesía saber que hay lágrimas tuyas en el árbol y savia en tus venas.
    Cariños poeta.

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