lunes, 25 de agosto de 2025

Verbos regulares

Llueve, como estúpida cortina del día más soleado del invierno. Tengo arritmia para boicotear la paz de un corbis perfecto. Quiero gritar lo que hubiese amado cantar. Y ahora que lo pienso, cantar es como amar. 

Cuando tenía doce años, el primer día que fui a la escuela secundaria la conocí a ella: Elda Forcatto, una mujer mayor a la que todos le decían 'la vieja de lengua'. Entró al salón, dijo buenos días y directo a la materia sentenció "si quieren aprobar memoricen las conjugaciones de los verbos regulares" y escribió en el pizarrón: "amar, temer y partir".

Yo no escuché nada más. No pensé en la profesora ni en aprobar lengua... Me quedé toda la hora perpleja mirando esas palabras porque me pareció tan injusto, literal y premonitorio, pobres verbos regulares, que su leitmotiv fuera preanunciar esta lluvia que solo pasa en mi ventana.


Raquel Nieto

25/8/2025

lunes, 10 de febrero de 2025

Sincronía


Pensás está loca pero me gusta,
me llena de color los labios,
de su olor la casa
y de música la vida;
me ama cuando tengo miedo,
me moja si la prendo fuego,
me quema cuando tengo frío.

Pienso es estructurado pero me gusta,
me pone las manos en el cuello
porque primero se besa
y después se asesina;
me mira como a un bocado
cuando mata el hambre,
me toca como bomba
de nitroglicerina,
porque primero se cuida y luego se detona
con la malicia del lobo
a Caperucita.


Raquel Nieto
Rosario, 10 de febrero de 2025

viernes, 26 de julio de 2024

Skyline

Son las tres de la mañana
no te paro de soñar
todo me da vueltas, todo tiene tu color,
es el claroscuro de tu cuarto
y esas lucecitas de la calle
que atraviesan la esterilla
para dibujarme un horizonte,
una línea ámbar de vos
donde esconderme de mí y refugiarme de vos
donde tiene sentido ser ángel 
o mariposa,
cualquier cosa con alas para ya sabés,
volar.
Así que abrazame, besame
o cualquier cosa 
que me pida que te ame.

Raquel Nieto 
25/07/2024

viernes, 22 de marzo de 2024

Ladybug

 Bajando al lobby del crucero MSC Poesía


Pisando escalones de diamantes 
cualquiera se confunde
por un momento me sentí un rubí engarzado, 
una llamarada, 
una mariquita en un campo de amapolas 
o en el Moulin Rouge: Lady Marmalade...

Está bien, 
era solo un vestido de tules
y tacones de charol... 
y era solo un barco, 
ya lo dijo Sabina: "confundí con estrellas las luces de neón"
pero aquella noche 
bailé en los lunares de la pista,
tango flamenco
con pintalabios rojo... 

yo pronunciaba los besos
y sola se escribía esta poesía, 
mon amour.

Raquel Nieto 

martes, 6 de febrero de 2024

No tienes un whatsapp

- ¿Para qué habrán inventado los teléfonos?

- ¿Vos te sentís bien? No se puede preguntar eso y también vivir en el siglo XXI.

- ¿Para qué habrán inventado internet?

- Definitivamente tenés fiebre o te está dando un ACV... Sino decime vos ¿para qué existe el marcapasos? ¿el matafuegos? ¿el airbag? Un teléfono con internet es la prolongación de las manos. Nadie vive sin un celular con internet pegado a los dedos.

- "Con": tampoco. -y dio por terminado el debate; y se alejó murmurando: "¿para qué sirve guardar gotas de un perfume Carolina Herrera que nunca más podrás comprar? ¿para qué el jabón líquido de miel? ¿para qué las guillerminas rosa?"

A medida que se alejaba se entrecortaba la voz con tijeras que dejaban palabras en el aire tal vez al azar, cadenas, columna, mortero, muro, whatsapp... así, llevadas por el viento en orden alfabético hasta quedar totalmente inaudibles como casi toda queja.

Tal vez seguía preguntándose más cuestiones, no lo sé, yo ya no escuchaba nada, pero como la vista puede más que el oído vi que guardaba cuidadosamente el teléfono en una bolsita de plástico y lo tiraba en el contenedor de basura de la mitad de cuadra... y seguí mirando hasta que no vi más su figura.

La curiosidad me pudo y fui hasta el basurero a rescatar su teléfono. El WhatsApp estaba lleno de mensajes. Quién sabe cuál era el que no estaba y le quitó el sentido a la vida.


Raquel Nieto
Rosario, 5 de febrero de 2024

lunes, 6 de septiembre de 2021

Cheshire

Cuando me ignoran
creyendo que solo es la luna
la de las noches oscuras;
cuando recibo mi paga 
y es nada, como si hubiera trabajado: nada;
cuando me cambian
por la familia que se elige;
cuando me olvidan
y mi voz no suena 
porque otras voces me apagan,
porque otros ojos dan pena 
y otras bocas más risa
y sus historias, amor...
Cuando giro la ruleta 
para seguir mi camino
y hasta la señalética 
dibuja dos flechas confusas,
contradictorias
porque nadie me ve
porque soy apenas un eclipse
y sin ganas de reírme
y con ganas de llorar,
sonrío.

Raquel Nieto 
6 septiembre 2021

viernes, 25 de junio de 2021

Dopamina

Cuando una o más canciones
te hacen pensar en una persona,
cero o menos una canción
también lo haría
y el silencio,
la luna
y el fastidio del viento
cuando las pestañas se entrecierran
entresueños
entrepiernas
entrelíneas.

domingo, 30 de mayo de 2021

Caricia

Te escucho cantar con los árboles 
como un karaoke de hojas cayendo,
canciones de protesta
con guitarra imaginaria
y gesto
y ceño
y puño de protesta.
Y suspender el odio porque te mira un gato
que claramente recuerda de sus primeras vidas
la razón de la tuya
y acariciarlo,
acariciarlo.
Por eso se hacen más verdes mis ojos
y otra vez le nacen hojas a los árboles;
gente como vos
hace que mi mundo siga girando.


Raquel Nieto
30/05/2021

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Spica

Mi abuelo Paco los domingos hacía asado. Nosotros íbamos. Vivíamos en San Lorenzo a 2 cuadras.
Después del asado mi mamá lavaba los platos.
La abuela se daba siestitas cortas de 15 minutos. Mi papá dormía en el living.

La casa de calle Suiza 907 era un chalet a 2 aguas, colonial... con patio enorme. Para mí llegar hasta una higuera que había en el fondo era como cruzar un bosque. 
Porque los abuelos habían puesto toldo de aluminio de esos que se da vueltas un palo y levantan alerones para que entre el sol. Y donde terminaba el piso mosaico plantaron 2 pinos, espacio y otros 2 pinos.
A la vista, esa "pared" de pinos daba la sensación de que ahí el patio terminaba. Y de hecho mi abuela no iba más allá.
Así que atrás quedaban 20 metros de patio donde andaba el perro, mi abuelo cuando buscaba leña y nosotras: mi hermana y yo. 
Habíamos construido una 'casita" arriba de un árbol. Soñaba que era una casita, pero no sabía manejar herramientas y mi hermana era más chica que yo, así que en realidad teníamos un montón de maderas puestas y lo demás era imaginario.

El abuelo se ponía a limpiar la parrilla, con papeles de diario, la dejaba lista para el próximo domingo. Y después se iba adelante, al garage, que también me gustaba porque tenía fosa y era misterioso... Tenía un banco de herramientas con una piedra de lijar a manivela, y una morsa que me encantaba. 
El tema es que él levantaba el capot del Dodge 1500, rural, color beige alteza (que siempre brilló desde que lo fuimos a comprar un día de lluvia). El abuelo lo lustraba, hasta el motor relucía. Era entrar al garage y el abuelo ya estaba en lo suyo. Limpiaba cosas, tuercas, mangueras con un trapito con nafta y prendía una radio chiquita forrada en cuero marrón o anaranjado, y escuchaba los partidos. Y a veces se emocionaba, y sí, a veces Central ganaba...
El sol caía de costado, hasta que entraba el último rayo y era la hora de irnos. Caminar 2 cuadras hasta mi casa y me parecía mucho.
Los domingos me encantaban hasta que empezaba la radio, el olor a tornillos, nafta y el sol de costado. 
Esa parte del domingo me ponía triste.

Hoy, si escucho el relato de fútbol DE RADIO me transporta a esos días... Es que el relato de fútbol por radio es distinto, trae comentarios que no existen si LO VES... si ves el partido apenas dicen el nombre del jugador. Cuando es por radio todo se describe: la recibe de cabeza, la baja con el pecho, se prepara, patea con la zurda, se viene el defensor, jajaja... Escuchar eso o ver el sol entrando de costado me da melancolía. 

Cualquier día el sol hace lo mismo, pero se extraña en domingo.

Raquel Nieto
23/05/2020

sábado, 30 de mayo de 2020

Caja de bombones


Quiero guardar en una caja
todo lo que te hace feliz:
un buen libro con una gran historia,
la paleta de colores del violeta,
lana bebé, cintas bebé
y todo lo suave;
queso del que tiene agujeros
por donde espiarte los pensamientos,
café imposible de leer,
un cuento imposible de contar,
margaritas con todos los pétalos
y por separado las preguntas,
un poema sobre moscas y distancias,
un collage del amor
reflejado en tu esmeralda
y alguna cosa pequeña con lucecitas,
de esas que destellan
hasta que se acaba la pila...

Y también me voy a meter yo
y voy a forrar la caja con papel
del diario del barrio
de la sección letras
y le voy a poner un moño rosa
y voy a esperar
hasta que abras la puerta.


A mi amiga Roxana.
Raquel Nieto
30/05/2020



lunes, 27 de abril de 2020

Indeleble

Me pregunto si existieron palabras
que le hicieran justicia a tu belleza,
a tus ojos de capuccino
engarzados en tacita de porcelana,
siempre nocturnos
y llenos de luciérnagas,
intemporales con el reloj de la historia,
irresistibles a quien te mirara.
Quién podía no sonreír 
con la anécdota que contaras,
quién podía no enamorarse
de tu pestañeo mitad ingenuo,
mitad soberbio con los mortales.
Princesa de la familia,
de la época,
del mundo a tus pies
detrás de la barra.
Me pregunto si existieron palabras
que le hicieran justicia a tu inteligencia,
heroína inocente
de una vida demasiado real
exhalando fragilidad
desde tus ojos, desde tus manos...
Quién podía no ser marcado
por tu pintura, tus letras
y la convicción de tu voz
contando tu cuento de hadas.

Dedicado a Chichita, mi amiga.
Raquel Nieto
28/02/2020

viernes, 6 de marzo de 2020

Mortal

No sé si fue accidente
y cualquiera que se te cruzara
después de una semana
de evaporación de aquel perfume
estaba destinado a ser el centro de tu rabia;
o fue premeditado y una bala
ya se había tallado con mi nombre
y esa noche a esa hora
tenía preparada mi desgracia.
No sé si fui tan buena
como mi currículum prometía,
ni tan foto de perfil,
ni tan manzana irresistible,
ni tan incondicional,
ni tan chaleco antibalas.
Por eso
no pierdas tu tiempo en buscarme
que la bala esta vez
me miró por la mirilla de tu alma
y cumplió su leit motiv sobre mi diana.

Raquel Nieto
06/03/2020

jueves, 20 de febrero de 2020

Un tris

Cuántas veces me quedo pensando en una palabra
en la sensación de que puedo tocarla
y al contacto con mis dedos es una estrella
con la que escribo en el aire un poema.
Lo respiro y allí se queda.
Nunca lo exhalo en la computadora
ni en un papel.
Al final me di cuenta 
de que mi vida es ese largo poema
y lo vivo así
porque tengo cada vez más magia.
Creo que voy a terminar
volviéndome polvo de hadas
y voy a volar de verdad,
si es que hasta ahora vengo volando de mentira.

Porque ahora en mi dormitorio hay una ventana 
y desde allí todas las noches vuelo.
Es que justo detrás de mi casa
hay un galpón que me recorta el cielo
y tendré por noche dos horas de luna 
o menos,
así que la miro y toco las estrellas
que de alguna manera es escribir un verso,
que respiro y allí se queda.

Un ritual que no cambio por Netflix.
Ese rato de luna es mi momento.

Raquel Nieto
20/02/2020

sábado, 15 de febrero de 2020

Asterisco

Cuando veo un asterisco
pienso en una aclaración necesaria
y en una pequeña flor,
también necesaria.
Cuando dije que amaba
no hablaba de incondicionalidad
aunque en estado endorfínico
tampoco pensé reglas del juego
ni fijé plazos superiores a un minuto
ni fechas de vencimiento 
inferiores a la eternidad.
¿Sabías que me encanta definir todo?
Empezando por la palabra
con universo, polvo de hadas y repelús incluidos,
contrarreloj, contracorriente
y a contrapunto,
con luz, sin luz, y tu versión del espejo...
Todo es todo
y te vuelvo a preguntar cómo es amar
y te vuelvo a escribir el mismo poema
hasta construirme un mundo texto
de letras voladas
y una novela en braille
para que entiendan los dedos.
¡Qué ganas de decir otra vez te amo
y abajo garabatear acotaciones,
imprescindibles y mágicas,
nacidas de la memoria de la piel!

Raquel Nieto
14 febrero 2020

lunes, 20 de enero de 2020

Polifonía

Hola corazón
qué ganas de pelearte
y que me digas no me importa
porque siempre serás mía
o no sabés
que una vuelta del reloj
o mil vueltas
alrededor del sol
no alcanzan para herrumbrar la cadena
que te ata a mi columna
y que me ata a vos...
así que extrañame nomás
y no me jodás, nena
que más 
te necesito yo.

Raquel Nieto
14 enero 2020

miércoles, 1 de enero de 2020

El texto vs la voz

Cuando los labios hablan
cuando llega el día
y es imposible postergar las palabras
la honestidad del sonido
ata un nudo en la garganta...
En cambio el texto,
el ínfimo texto,
no se nubla como la mirada
no tiembla como las manos
ni se anuda como la voz.
Pero en reivindicación de la letra
defiendo la sensación de un mensaje,
el muro de contención de un "te quiero"
que protege el alma.
La palabra no tiembla
pero tampoco escapa con el viento
no se esfuma
no se olvida
no envejece con el tiempo
ni se altera en la distancia.

Dicho esto frente al calendario
aceptando que llegó el día,
tan temido como deseado,
del aljibe de palabras sacaré motivos
                 
                  para recordarte.

Raquel
31/12/2019

lunes, 30 de diciembre de 2019

Probablemente desperté sobre la página de un libro en una biblioteca paralela donde los finales con el tiempo se vuelven autónomos y las palabras detrás de una ventana deciden no ser las últimas porque borraste con lágrimas, si acaso, el círculo de tiza que te protegía de mí, porque ni mil kilómetros ni tres metros son capaces de amputarme de vos y saliste a buscarme.

lunes, 11 de marzo de 2019

Mi bella de marzo

Creo que llevamos adentro
y encima y alrededor
todo lo que fue la infancia:
Gutiérrez, tu debilidad por
la tierra mojada,
los abuelitos, la loba,
la tienda, la plaza...
Tu mesa es de madera y larga.
Con el humito del café tu mirada
se va lejos, a los sueños,
tal vez a los recuerdos,
sin pestañear y sin mirar nada...
El olor a pan amasado,
pan de abuelita, pan de nietos,
ese es el olor a casa,
y a veces creo que te veo:
una torre de panecillos y tu manito,
de "niña Toti", apoyada...
Sos tan inmensa, mami,
tenés la ingenuidad del pueblo
que bailaba con una banda
y la intuición infalible
y la coraza protectora
y la inocencia... de quien ama.
Sos amor, mami,
tu ejemplo me enseñó a luchar,
a creer y compartir,
a dudar y ser feliz,
a valorar cada regalo
empezando por el agua.
Sos hermosa, mami,
porque no hay día que estés enojada,
porque comés todo tipo de semillas
y de algas,
porque tu piel dibujó la verdad...
y la esperanza.
Te amo, mami...
y si algo intento en la vida
es dar a mis hijos el mismo legado,
emocionarme al pensar que mis padres
todo lo hacen
para que un sábado cualquiera,
en José Ingenieros,
con delantal negro y rojo a lunares
los chefs nos regalen la fiesta
de tener familia,
asado
y empanadas...
A mi sublime mamá.
Muy por encima de la daga por la que sangra mi corazón.
Te amo.
Raquel Nieto

viernes, 1 de febrero de 2019

¿Sugestión?

La vas a extrañar
cuando uses la campera de ese día
y creas sentir su perfume;
cuando gires sobre los talones
seguro de que te llamó;
cuando nada tenga sentido
si ella no lo aprueba,
cuando despiertes ensayando
una nueva explicación
y te enojes de nuevo
y te alivies de pronto
porque te parezcan sus ojos
los de una que pasó...
Como yo creí ver tu barba
mientras cruzaba la calle
y lo que dura un semáforo
me duró la ilusión.

martes, 15 de enero de 2019

Retrato de FN

Si tratara de pintar tu retrato
dibujaría
una cicatriz en tu cabeza
tal vez el rastro
de antigua corona;
una línea en tu boca
el revés de la sonrisa
cuando no cierran
los gestos con las palabras;
una rayita en un dedo
unívoca en la libreta
          (qué antigüedad)
          de enrolamiento
que adoba sueños inconclusos de piano
y acaricia el asado
con miel y acero de Toledo...
porque Nieto es pasión,
es piel que lastiman y cicatriza,
es letra de cisterna escondida,
es inocencia
para ceder a la maldad su partida.
Y te dibujaría
un control remoto
pegado en la mano
para ver la película surrealista
de los fragmentos de miles de historias
que se olvidan en el trono
de la siesta en familia.
Y no te sabría dibujar la fe
a vos
justo a vos que te merecés
un Areópagodiscurso;
y no lograría dibujar tu amor
que excede a todos los griegos
y sin embargo
define tu retrato.

Te amo papá.
Raquel
15 de enero de 2019