Pensás está loca pero me gusta,
me llena de color los labios,
de su olor la casa
y de música la vida;
me ama cuando tengo miedo,
me moja si la prendo fuego,
me quema cuando tengo frío.
Pienso es estructurado pero me gusta,
me pone las manos en el cuello
porque primero se besa
y después se asesina;
me mira como a un bocado
cuando mata el hambre,
me toca como bomba
de nitroglicerina,
porque primero se cuida y luego se detona
con la malicia del lobo
a Caperucita.
Raquel Nieto
Rosario, 10 de febrero de 2025