‘Que nadie muere de amor’ dijo un viejo
pero buscando el sol de tu mirada
se dilataron mis pupilas tantas noches
y quedé ciega tantos mediodías
en el cenit de analemas.
‘Que nadie muere de amor’ dijo un tonto
pero buscando tu baja frecuencia
nacida en una bóveda de acústica
tras el umbral de dolor mis oídos
se apagaron a tu voz.
‘Que nadie muere de amor’ dijo un loco
pero buscando poesía en tus ojos
y en el eco tu nombre
y en el mar lágrimas dulces
y besos de cereza… morí de amor.
‘Que nadie muere de amor’ dijo un sabio y aquí estoy
en el beso en la yema de tu dedo
en tu índice extendido besando mi agonía
y el oleaje que se pierde entre la espuma
y tu adiós infinito
y la nada
muriendo de amor...
Año 2006
Profunda, melancólica y triste mi querida amiga.
ResponderSuprimirMorir de amor no significa cerrar los ojos para siempre.
Morir de amor es vivir muriendo con los ojos abiertos y lentamente.
Mi beso y mi cariño siempre.
Qué alegría querida Soledad leer tu mensaje. Te extraño mucho. Espero leer pronto tus trabajos.
ResponderSuprimirHermoso poema Raquel, Felicitaciones!!!. Besos de todos nosotros. Silvia y Flia.
ResponderSuprimirte felicito muy lindo tu poema.
ResponderSuprimirQue hermoso escrita amiga querida y me senti identificada con el que es lo mejor que puede sucederle a otra escritora. Te felicito!!
ResponderSuprimirQue nadie muere de amor’ dijo un viejo
pero buscando el sol de tu mirada
se dilataron mis pupilas tantas noches
y quedé ciega tantos mediodías
en el cenit de analemas.